Estos fueron los motivos que me llevaron a levantarme el pasado domingo, tomar algo de fruta, por si apretaba el hambre, y montar mi vehículo no motorizado. Destino: sencillo, Odori Koen, la avenida principal de Sapporo, dotada de un carril interior con amplia zona verde.
Así pues, después de pasear un rato y visitar un museo cercano, algo llama mi atención. Mi oido se afina para discernir las ondas que recibía, una batucada!!
Presto pongo rumbo hacía el lugar adonde me dirigían los graves sonidos. Por fín veo la congregación. En un ágora circular se reunía un grupo de personas, golpeando con sus manos instrumentos traidos de África para delicia del personal.
Pero, no bien estoy acercándome, veo justo al lado de ese grupo otro, este formado por alrededor de 10 personas, todas elevando en sus mandos sendos carteles, cuyo mensaje por fin alcancé a leer: "Free Hugs".
Acto seguido una sonrisa involuntaria aflora en mi rostro, y el manillar de mi bibicleta gira, como por arte de mística, en dirección a ese lugar.
Unos abrazos más tarde vuelvo al círculo hipiesco y alegremente me siento junto al resto a charlar y tocar djembee, el mencionado instrumento africano. Era sin duda un gran descubrimiento. También hay hippies en Japón!!
Pero si había una diferencia. Los hippies estaban mezclado con los hip hoperos, y así , mientras la mayoría creaba una melodía que te podía transportar al hemisferio sur, dos individuos realizaban un duelo de rap, como los que en su día veíamos en la famosa "8 millas" de Eminem. Eso si en japones y siempre acabando en empate y paz, según ellos mismos explicaron.
Como nota de color, esta pareja, amigos de uno de los congregados que, con sus mejores galas, se unieron al grupo a tocar djembee, y de manera ciertamente habil.
