Un buen día, un erudito de la isla de Hokkaido, hablaba con uno de sus congeneres, "La vida en estos parajes es deliciosa en Primavera" decía "cuando el cerezo florece y vistiendo nuestras mejores galas, kimonos y yukatas, contemplamos como nace su flor junto a nuestros seres queridos, disfrutando de los manjares, cobijados bajo la sombra del cerezo, simbolo de nuestras tierras" Y prosiguió diciendo así " En cuanto al Verano, los jovenes disfrutan de la vasta extensión verde de esta isla. Por todos es bien sabido que las mujeres del norte de nuestro Imperio, con sus niveos rostros, son las mas bellas del mundo conocido. Así pues el Verano es la época idonea para recorrer los bosque y montañas de la isla en buena compañía". "Pero no menos bello es el Otoño,.."continuó diciendo " La verdor del verano deja paso a la quietud del Otoño, los colores cambian delicadamente en las copas de los árboles, pasando por todas las tonalidades, y los parques y jardines se llenan de pintores que tratan de recrear esta bonita estampa en sus lienzos". En cuanto al Invierno amigo mio" dijo para concluir "escuché que un profeta dijo que en el futuro la gente se atará a las puertas de sus casas y de esta guisa descenderán las montañas repletas de nieve a gran velocidad, montados en ellas, flotando por la superfice de las montañas. Pero hasta que se cumpla la profecía, quiza debieramos hacer un concurso de estatuas de nieve...¿tu que opinas amigo Takeshi?
Y así dice la leyenda que comenzó el festival de la nieve....
Por supuesto espero que no os creais esta sarta de mentiras que un servidor se toma la licencia de escribir descaradamente. Pero como no conozco la historia del festival de la nieve(Yuki Matsuri), más que comenzo hace sesenta años, algo tenía que escribir.
Así que el mayor evento de la ciudad de Sapporo comienza, durante este tiempo, los habitantes de la ciudad se duplican gracias a la venida masiva de turistas, muchos extranjeros pero en la mayoría de otras partes de Japón, para alcanzar una cifra cercana a los 4 millones.
Y durante 5 días la gente disfruta contemplando estatuas de hielo y nieve manuacturadas en unos casos por colectivos cívicos y en otros casos, las estatus más grandes, por las fuerzas del ejército.
Así pues el festival se divide en dos zonas principales, aunque creo que hay alguna otra zona que no pude visitar. La primera de las dos es en la calle de fiesta de la ciudad, susukino, allí se halla una colección de estatuas esculpidas en hielo con figuras de sirenas, guerreros, o personajes de firmas comerciales. Estas estatuas son de unos dos metros de alto.


Pero la parte más espectacular es la de las estatuas de nieve en Odori Koen, una gran avenida. También allí hay escenarios con espectáculos de chicas en minifalda (si si ,habeis leído bien, personalmente me quito el sombrero ante las jovenes de esta ciudad que durante todo el invierno, incluso con un metro de nieve en las calles, visten minifalda. La comida en Sapporo es deliciosa, pero no es lo que más me gusta de la vida en estos lares).



Como no una escultura dedicada a Disney, verdaderamente famoso entre los adolescentes e incluso los jóvenes japoneses.

Además restaurantes de comida nacional e internacional y una rampa donde se ejecutan saltos de snowboard.



Un festival digno de ver, pero diferente, por lo que tengo entendido, a los festivales de el resto de regiones Nipponas.
Ah y otra cosa, muchos autóctonos no gustan de ir al festival porque dicen que al juntarse muchos extranjeros, el lugar se convierte en un nido de virus y prefieren no ir para no enfermar.
Aunque esté feo decirlo, más de una vez he escuchado que los japoneses ven en los extranjeros a:
1. Personas agresivas, potencialmente peligrosas.
2.Portadores de enfermedades.
Pero no os desanimeis, que aunque piensen eso nunca lo demostrarán, y se comprtarán de manera mucho más amable que cualquier occidental.
Samuiiiiiiii