martes, 7 de octubre de 2008

La llegada

30 de Septiembre

Así ocurrió que la voluntad del hombre se cumplió, y este pudo llegar al destino ansiado. Tras un largo y tedioso viaje de unas 30 horas contando varios trayectos; de Valencia a Barcelona en tren, un vuelo de Barcelona a Frankfurt, otro vuelo de Frankfurt a Tokyo. En este momento ya podía decir que lo había hecho, allí estaba, rodeado de rostros completamente desconocidos, con una sensación de felicidad que invadía mi ser, ya podia, al menos, sentir que lo había intentad0.
Pero aquí no termino el viaje, un cambio de aeropuerto en autobus, entre los aeropuertos de Narita y Haneda y un último vuelo hasta el aeropuerto de New Chitose, este si, por fín, en Sapporo.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Solo la llegada es ya toda una odisea verdad?

Como odisea la de conseguir los vuelos y el dinero que deben valer XD

omedetou!