jueves, 30 de octubre de 2008

Combates de sumo en Keiteki

Siguiendo con el festival de Keiteki Ryo se celebro hace un par de días una jornada de sumo.
El sumo es el deporte más querido de Japón, de donde es originario. Se remonta a los primeros tiempos de la cultura nipona pero su comienzo documentado es en el siglo XVI, cuando el emperador Oda Nobunaga fundo el primer torneo. También tienen connotaciones de ritual, y se ejecuta en actos litúrgicos.

Actualmente un luchador de sumo, o nikishi es considerado un héroe. Ganan grandes cantidades de dinero,recibiendo un salario en función de su rango, que para los profesionales oscila entre 9000 y 25000 dolares americanos al mes.Son admirados por todo el pueblo japones, así como deseados por las mujeres. Llevan dietas especiales para ganar y mantener peso.

Un combate de sumo, normalmente en Tokyo, puede costar alrededor de 100 euros.

Aquí teneis unos videos de estudiantes de Keiteki emulando a sus ídolos. Masculino y femenino aunque la competición profesional femenina no exista.




martes, 28 de octubre de 2008

Lucha libre en Keiteki

Como ya os dije en su día, ahora mismo tiene lugar el muy ilustre festival de Keiteki ryo, mi residencia.
Ayer cuando llegué no pude más que asombrarme al ver que habían fabricado un ring de lucha libre y los estudiantes, emulando a los luchadores de la televisión americana, hacían piruetas y muecas para deleite del personal.
Aquí podeis disfrutar de un trozo del show.


miércoles, 22 de octubre de 2008

Fui educado en Japon

Ser educado en Japón no es ser educado, es ser extremadamente educado.
Esa es una de las cosas que más me ha impactado. Empecemos hablando de los comercios.
Visitaba pues una tienda de electrónica, llamada Yodobashi. He de confesar que en aquel momento entendí como una mujer puede disfrutar tanto yendo a comprar ropa, pues me sentí como un niño pequeño en una casa de chocolate al verme rodeado de tanta tecnología, mucha todavía por llegar a nuestros países o incluso nuestros oídos. Todos los dependientes de la tienda te dan la bienvenida conforme pasas por su lado, a la vez que hacen una pequeña reverencia. Incluso si no les miras a la cara, dejarán de lado su tarea de ese momento para mostrarte lo contentos que están de que vayas a su tienda.
Además otras personas ,provistas de megáfonos, anuncian productos a viva voz.
Después llega el ritual de la compra, reverencias mientras te acercas al mostrador, un trato excesivamente cordial, en lugar de dar tu tarjeta o dinero en mano lo pones en una bandeja y cuando te devuelven la tarjeta o te dan el tique siempre lo hacen cogiéndolo con las dos manos, como si de ofrenda se tratase, y haciendo una reverencia.

Allá donde fueres haz lo que vieres, haciendo caso al refrán devuelves la reverencia y te percatas de que una segunda reverencia por parte del dependiente acaece. En este momento dependiendo del humor que tengas puedes empezar un juego de reverencias, a ver quien aguanta más doblándose, hasta que por fatiga rompa...

domingo, 19 de octubre de 2008

Los colores del otoño

Cada mañana, mientras el invierno lo respete, recorro la amplia avenida de la universidad de Hokkaido, sita en el corazñon de Sapporo. Conforme avanzan los días soy capaz de contemplar el cambio de tonalidad en las copas de los árboles, el verde se torna amarillo, y este a su vez revierte en rojo, pudendo apreciar los tres colores a la vez en un mismo ejemplar.
Pero la mejor forma de expresar esto es callando y mostrando imágenes de la universidad , primer tour fotográfico que pude realizar.

El festival de Keiteki Ryo

Pronto descubro que el lugar donde estoy viviendo es famoso. Todos los universitarios lo conocen porque los estudiantes de Keiteki son muy enérgicos y siempre están colaborando en proyectos.
Justo dos semanas después de mi llegada empezó el Matsuri o festival de la residencia.

Así pues podías ver grupos de estudiantes pintando grandes carteles que colagarán para anunciar los actos del festival.















Entre ellos destaca un teatro en clave de humor que realizan los propios estudiantes en el hall del dormitorio todos los días a las 22 horas. También están entre las actividades la grabación de cortos o la composición de canciones acerca de la vida en la residencia.














Mi amigo Kojima San me explicó que cada año hacen una canción nueva y de entre todas las que tienen eligen su favorita para cantarla. Así pues ya cuentan con alrededor de 100 canciones después de ir recopilándolas.


jueves, 9 de octubre de 2008

La bienvenida

Ayer pude disfrutar de mi primer acto social de dispersión en un ambiente puramente oriental. Como es costumbre el Sensei junto con todo el laboratorio, incluidos profesor asociado y secretaria dan la bienvenida al nuevo alumno con una cena al estilo tradicional.

Cada uno de ellos se presenta al nuevo miembro del laboratorio diciendo su nombre, su procedencia (su ciudad natal si es japonés) y sus aficiones.

Aquí es donde tuve que poner a prueba mi mejor japones con el breve discurso que había pensado mientras pedaleaba hacia el lugar de encuentro de la cita.

El lugar de honor se reserva para dos personas, como el rey y la reina, el Sensei y el nuevo estudiante se sientan presidiendo la mesa y reciben los favores del resto de comensales.















El ambiente fue muy distendido y el alcohol corrió hasta tal punto que las sonrisas corrieron más que el y se empezaban a confesar los secretos. Mi Sensei dijo que el gusta mucho de ir al Karaoke y que como era de esperar después de la cena iríamos todos juntos. El profesor asociado confiesa que hace poco compro unos animes para leer y que esta es práctica habitual entre gente de todas las edades.

Después de despertar la alegría del encuentro me anuncia que vamos al barrio de Susukino, donde la ciudad está más animada por la noche y que allí el Sensei elegirá un Karaoke al que iremos todos juntos.

Susukino es un barrio lleno de luces, como de unas diez manzanas, donde la algarabía necesaria después del día de trabajo se muestra. A mi paso veo señoritas que ofrecen sus servicios al honrado trabajador, y que giran su rostro cuando pasa un extranjero, pues esta no es fruta que ellos hayan de probar. Por fin llegamos al sitio, una especie de bar chiquito en un pasaje subterráneo. Una especie de refugio de solitarios y nostálgicos donde podía ver algunos hombres que iban a fumar , beber y cantar tristes canciones.

Pero pronto todo cambió gracias a la alegría de los miembros del laboratorio. Como no el Sensei canta primero, una canción romántica muy conocida que es aplaudida por todos. Mas tarde le toca el turno al Gaikokujin (estudiante extranjero). Decidí tirar mano de mi infancia y canté la canción de Bola de Dragón , ya que todavía recordaba la tonadilla, aunque por supuesto la letra era distinta.

La velada se da por zanjada con la promesa de que los jóvenes iremos otro día en solitario.
Un primer encuentro fascinante.














En la foto a mi derecha Hayashikawa Sensei, profesor y jefe del departamento de puentes e ingeniería estructural en la universidad de Hokkaido.

A mi izquierda Carlos Mendez, de Méjico, mi Senpai, (es decir , compañero con más experiencia que guía a uno durante su trabajo), que es estudiante de doctorado.

martes, 7 de octubre de 2008

El laboratorio

Este es el laboratorio donde trabajo. Aunque realmente todavía no he empezado a hacer nada.
Hace dos días conocí a quien es mi Sensei(Maestro) durante este período.

Toshiro Hayashikawa es su nombre. Como él dijo lleva 36 años en la universidad de Hokkaido, que es la universidad más antigua de Japón, del año 1876. Estudió en Princeton (cosa que me pareció admirable) y dirige el departamento de Ingeniería estructural en la facultad de Ingeniería Civil en la universidad de Hokkaido.

Aunque la ciudad es Sapporo la universidad se llama universidad de Hokkaido porque ese es el nombre de la prefectura. Las prefecturas son como las regiones o comunidades autónomas en las que se divide Japón. La prefectura de Hokkaido es la más grande de todas y ocupa el área de toda la isla de Hokkaido, que es la segunda isla más grande de entre las 4 islas principales que componen este archipielago.

En mi laboratorio hay varios estudiantes, todos ellos de Master y Doctorado. Somos 9 personas aunque el departamento en global esta formado de unas 25. Entre las nacionalidades tenemos a un mejicano, un vietnamita y el resto japoneses.

Cada día cuando salgo del laboratorio me despido así:-Otsukare sama desu-, que quiere decir algo así como -gracias por el esfuerzo realizado-.

Mi nuevo hogar















1 de Octubre


Mi nuevo hogar es una residencia de estudiantes, Keiteki Ryo es su nombre. Un edificio en forma de estrella con 6 áreas diferenciadas. Es una residencia solo para hombres, donde 5 de las 6 alas son ocupadas por estudiantes japoneses de la universidad de Hokkaido y la última hospeda a los extranjeros. En su mayoría sin graduar en programas de intercambio anuales o en programas de Master por el primer año, ya que después suelen trasladarse. Unas 50 habitaciones en total.

-Este lugar es un todo vale-, pensé cuando pude observarlo con mas atención. El Vestíbulo, que es el centro de la estrella, alberga varios tatamis (explicaré mas tarde que es), murales pintado por los estudiantes, carteles que cuelgan del piso superior, botellas de una fiesta reciente (o no) y varios trastos sin aparente valor colocados de forma desordenada. Cierran la lista una mesa de pinpon y un piano que , afortunadamente, son utilizados a menudo.

La llegada

30 de Septiembre

Así ocurrió que la voluntad del hombre se cumplió, y este pudo llegar al destino ansiado. Tras un largo y tedioso viaje de unas 30 horas contando varios trayectos; de Valencia a Barcelona en tren, un vuelo de Barcelona a Frankfurt, otro vuelo de Frankfurt a Tokyo. En este momento ya podía decir que lo había hecho, allí estaba, rodeado de rostros completamente desconocidos, con una sensación de felicidad que invadía mi ser, ya podia, al menos, sentir que lo había intentad0.
Pero aquí no termino el viaje, un cambio de aeropuerto en autobus, entre los aeropuertos de Narita y Haneda y un último vuelo hasta el aeropuerto de New Chitose, este si, por fín, en Sapporo.